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La educación ambiental y el sueño nuclear
Quiero contarles que el Ministerio de Educación de la Nación acaba de adquirir 4.500 ejemplares de mi libro "Ésta, nuestra única Tierra", para distribuirlos en las bibliotecas de otras tantas escuelas públicas secundarias de todo el país. Será utilizado en proyectos de educación ambiental.

 

 

Más allá del reconocimiento recibido como autor, me interesa destacar que esto refleja un cambio en la concepción del ambiente y la educación ambiental por parte de las autoridades educativas. Desde hace por lo menos 40 años venimos insistiendo que el ambiente es el resultado de la relación naturaleza-sociedad y que, por ende, hay que estudiarlo simultáneamente desde el punto de vista de las ciencias naturales y de las ciencias sociales.

 

Las ciencias naturales nos explican lo que le ocurre a los seres vivos de un río cuando curso de agua recibe residuos peligrosos. Pero sólo las ciencias sociales pueden ayudarnos a comprender por qué nuestra sociedad tolera que alguien contamine nuestros ríos. Para eludir el debate nuestro sistema educativo omitió, hasta ahora, las cuestiones sociales al hablar de educación ambiental.

 

Por eso es saludable la incorporación de uno de los escasos textos adaptados a la enseñanza media que incorpora la visión social sobre el ambiente.

Otro aspecto sugestivo es el haber aceptado un libro que, entre otros temas, señala los riesgos de la energía nuclear, incluyendo la que se presenta como para usos pacíficos. Durante muchos años, y bajo gobiernos de cualquier signo ideológico, el mensaje de las autoridades educativas era la aceptación de ese tipo de energía, sin crítica alguna. Los docentes que la cuestionaban debían hacerlo casi siempre en voz baja y a espaldas de sus directivos.

 

Pero el desastre de la central atómica de Fukushima, Japón, ocurrido en el país más tecnologizado del mundo, marcó que la preocupación por el riesgo nuclear tiene fundamento, y el sistema educativo está empezando a reconocerlo, al llevar este libro a las bibliotecas escolares.

 

El que haya un solo ejemplar por escuela significa ponerlo al alcance de los docentes, aunque, por supuesto, restringe las posibilidades de usarlo a escala de uno o varios cursos.

 

Obra de Arte

 

Aquellos docentes interesados en el libro pueden consultar con el editor, cuyos datos son:
Editorial Maipué – Andrés Gabor: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

 

 

En esta entrega, ustedes reciben:


  •  Un texto de mi libro "Ésta, nuestra única Tierra", referido al tratamiento pedagógico del tema nuclear y los riesgos que implica esa actividad.
    Se titula "Los sueños del Ratón Atómico", para contrastar la promesa nuclear de unas décadas atrás con la realidad.
  •  La obra de arte que acompaña esta entrega es "El Alquimista", de Joseph Wrigth of Derby, pintado en 1771. Muestra el momento en que el alquimista Henning Brandt descubre el fósforo y su propiedad de brillar en la oscuridad. Esa luminosidad lo lleva a arrodillarse y rezar. Una actitud de tanta convicción religiosa, como la que nosotros mismos tuvimos al creer, sin una revisión crítica, en la promesa nuclear.

Un gran abrazo a todos.

Antonio Elio Brailovsky

 


Esta nuestra unica tierra

 

 

 


 

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